Sólo en una tierra como la Toscana, rodeado de memorias históricas en el antiguo camino de los mármoles, se podía hacer el Spa más exclusivo. Un lugar donde el cuerpo y la mente se reconfortan gracias a las manos expertas de muestras terapistas, que cultivan un saber antiguo que ha llegado hasta nuestros días y que aquí en el Imperiale se encontró la forma de reproponerlo en todo su esplendor.